martes, 15 de agosto de 2017

  Tengo el llanto a flor de piel últimamente. O, más bien, creo que estoy llorando todo el tiempo, pero sólo cuando mis ojos se dan cuenta empiezan a codearse entre ellos, y como que se dicen “dale, largá la sal”, y después “no, no, empezá vos”, y nos quedamos los tres ahí, sin poder mirarnos pero sabiendo. Y cada intento sale de otra parte pero tiene el mismo sabor, como si a un viñedo salteño y a una plantación colombiana de café se les ocurriera empezar a saber a frutilla al mismo tiempo. Sería un caos. Una fermentación tan cítrica no favorecería los cantos del norte argentino, y los europeos que atravesaron el océano se sentirían estafados por tener que tragarse tantas distancias para probar un jugo que bien podrían haberse preparado ellos mismos en Dinamarca (porque vieron que dicen que todo queda cerca ahí en el continente ese que dicen que es viejo). Y los bebedores compulsivos de café distribuidos por el mundo se quejarían de que sus dientes están demasiado blancos, y de que hay algo raro, una sospecha de vitamina c, que los está haciendo dormir demasiado bien gracias a una inmunodeficiencia que preocupa por su paso tan erguido y pectorales tan hinchados.

Agosto 2017

jueves, 10 de agosto de 2017

Nadie sabe

  Hola. Ya compartí una vez esta canción, pero bueno, lo hago otra vez porque me parece que el video anterior salió horrible. Y no, no lo voy a eliminar. Hay que sentirse orgulloso de lo horrible también. Bueno, no sé si orgulloso, pero hay que aceptarlo.
La verdad es que todo lo que yo hago nace de un plagio fallido. Una tarde intenté plagiar "Mariposa Tecknicolor" y salió esto. La versión anterior de la canción la acompañé con estos comentarios:

  "Soy una especie de nihilista optimista que durante su afortunada estadía en una facultad de artes se volvió un amante de las particularidades. Luego de haber pasado mi adolescencia haciendo generalizaciones absurdas en las cuales encerraba en la misma bolsa a todas las personas de las llanuras y las montañas y las nieves y los continentes y los siglos, hoy creo que no existe en todo el universo dos partículas que sean iguales: cada una tiene su pequeña carga eléctrica propia, cada una tiene su larga historia única detrás, cada una se extiende en su propio pedacito de espacio y de tiempo (o sólo espacio, no sé). Creo que esta canción habla un poco de eso. Incluso ideas que parecen idénticas, son distintas, porque están en dos cerebros distintos, que han transitado dos vidas diferentes, y que nunca podrán reproducirse, nunca podrán copiarse; todo lo que es, es una vez, y se pierde, para siempre, para nunca más; todo lo que es, es una vez, se gana en ese instante, y ya.
Nadie sabe lo que corre en tu mente, ni en la mía, y por eso el mundo es nuestro. Nadie puede hablar por nosotros. Nadie puede hablar. La verdad está ahí, se siente. No la insultemos con palabras."

  Muchas gracias por leer, mirar y escuchar.

sábado, 5 de agosto de 2017

Como ser un pedacito de espacio

  No le diga a nadie qué hacer. Entréguese y deje que lo llenen. Quédese muy quieto, y desperécese sólo cuando la luz no lo moleste. Llénese de cielo, de fotos, de agua, de gente, de árboles, de cuadernos viejos, de vacas pastando, de colectivos, de sandías, de una orquesta, de satélites. Mantenga el silencio e intente no discutir con el tiempo, que es mucho más mañoso que usted. (En serio). Permita emigrar a las aves y deje a las raíces quedarse quietas en su lugar. Haga dar vueltas a la Tierra en su espalda. Recueste un atardecer en su regazo. No se enfade con los niños que corren y gritan por su pelo. Haga dormir en su hombro a las flores que crecieron sin avisar. Constrúyale un charco a la lluvia y un caminito al Sol. Abrace.

(Cómo seguir siendo un pedacito de espacio: Deje que las nubes fluyan por sus dedos y no interrumpa el peregrinaje de las gotas. Permítase ser un escenario propicio para la presentación de besos, caricias, carcajadas, tazas de café, y rodajas de mandarina. Deje las puertas y las ventanas abiertas (si el tiempo está tormentoso o demasiado ventoso, aguántecela). Cuide con cariño las huellas. Cuide con igual cariño aquellos zapatos que descuidaron las primeras huellas. Manténgase y deje que lo vacíen. Conserve una mano, un oído, un pómulo, un tobillo, una clavícula, o el ombligo, por si necesita colgarse una canción, una merienda en el pasto o un viaje que previamente no estaban en los planes. Sostenga con fuerza y suelte con cariño, que las cosas se rompen. Amplíese, amplíese, para que lo punzante no le pinche la panza ni la espalda cuando entre en usted. Suelte.)

Noviembre 2016

miércoles, 2 de agosto de 2017

Caraluna

  Hola. Una canción que amaba de niño. Creo que fue de las primeras que canté hasta quedarme afónico. Con las que re podría a mis amigos. Sí, tenía amigos de chiquito, aunque no lo crean. O al menos personas que pasaban un tiempo conmigo. La cuestión es que el video es un llamado a la solidaridad: he visto muchos especímenes visuales como el que acá les muestro: por favor, reducir su existencia al mínimo. Gracias.
  (La cita cinematográfica es de "Espérame Mucho", película de 1983 dirigida por Juan José Jusid y no necesariamente recomendada por mí)
  Muchas gracias por ver, leer y escuchar.

jueves, 27 de julio de 2017

Escrito con el título provisorio de Piecitos

  Lo tocó, y se largó a llorar. Y ella se asustó, porque, ¿cómo se iba a imaginar tal fuente de milagros, tal origen de poesía táctil y cromática? Y la lluvia explotando contra la lona los aturdía, y el gris se filtraba hacia adentro y persuadía un poco, un poco bastante, a todos los tonos.
  ―¿Estás bien? ―le preguntó preocupada, y claro, si era incapaz de conocerse las canciones de sus dedos (¿viste que uno no puede hacerse cosquillas a sí mismo?), incapaz de hacer crecer en sus propios pulmones las velitas.
  Él se tapó el rostro, y después se dio cuenta. Entonces la abrazó. Fuerte. Como si… No, no, nada de como sis. La abrazó con la intención de no soltarla jamás, y no hasta la muerte: sin hastas, con el plan utópico y apasionado de tampoco morir, en ningún momento, en ningún dolor. La abrazó así, aún conociendo lo imposible de la tarea. La abrazó así, aún sabiendo que fracasaría. La abrazó así, y un poco más justamente por eso, porque fracasaría, y tenía que aprovechar.
  (A lo menos 神風 y más 神抱擁 )
  ―Eu ―desplegó ella sus talentos emotivos oratorios, con total ignorancia, con total nunca darse cuenta de la casita del árbol que tenía en el pecho, del tapizado felpudo en sus hombros, del colchoncito inflable en su panza, de la hamaca paraguaya en su mentón. ¿Por dónde salía ella a vagar tanto, teniendo semejante hogar?
  ―Gracias ―dijo él, un poco tonto también, la verdad.
  Y cada vez que su piel le contaba uno de los secretos del verano, una lágrima más. Y cada vez que su cuello le hacía una mueca juguetona a su mejilla, un dedo más. Y cada vez que su espalda estiraba el horizonte, una fuerza más. Y cada vez que el frío del oído le saltaba al suyo, un parpadeo más. Y cada vez que sus rodillas le susurraban, un centímetro más. Y las manos de ella tan torpes en su espalda: con una cesta llena de semillas y una tierra negra ardiente, hambrienta, respirando a su alrededor, y ella pisándola con miedo, con un noséquéhacer terrible, lastimoso casi, pero tan tierno que a él no le importaba, o sí, le importaba, mucho, pero no le molestaba, y podría pasar esta temporada sin zanahorias ni rúculas, sin caléndulas ni campanillas: que se tome su tiempo, que siembre y riegue cuando quiera, que son sus piecitos andando por entre los almácigos lo más colorido y rico de todo ese jardín.

Junio 2017.

domingo, 23 de julio de 2017

Quebrado

  Hola.
  Hoy les comparto una canción de Salta La Banca, parte del disco 'Eureka', con el cual conocí a la banda. Igual, el mérito de mi encuentro con ellos va para Abril.
  Ojalá sigamos intentando dormir en terminales y quedando atrapados entre lluvias y feriados.
  Muchas gracias por leer, escuchar y mirar.


viernes, 14 de julio de 2017

CITA#12 - Collages por Federico Hurtado

Avistamiento de niña oligarca estrenando su  descabezador de muñecas, traído desde París. Buenos Aires 1910.

Flete de oligarcas.

Los mecanismos de la sonrisa

Nº25


La incontrolable levedad de los poliedros

Tres modos de saltar un piano y la imposibilidad de atravesar un harmonio

Accidentes en el hogar

Nadie miró pa afuera

Part. III